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Generalmente consideramos una conducta adictiva cuando existe una sustancia que al ingresar al organismo produce signos de tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia. El tabaco o el alcohol, la cocaína son drogas con estas características. Sin embargo, sabemos que existen conductas compulsivas compatibles con los criterios de adicción en los cuales no existe una sustancia intermediaria, por ejemplo la adicción al juego, al ejercicio, al trabajo, a los juegos por internet etc.
Cuando hablamos de adicción a la comida o al amor es más difícil de definir debido a que son instancias que tienen relación con necesidades humanas básicas.
Los estudios de la doctora NoraVolkov han demostrado que existe una estimulación del centro del placer en forma patológica en los pacientes obesos que comen compulsivamente.
Sabemos que los vínculos de dependencia en el ser humano aparecen naturalmente debido a su indefensión al momento de nacer lo que provoca el que exista una indispensable relación de dependencia con la madre para cosas elementales como el contacto físico, la alimentación, la estimulación a través de la voz o del movimiento etc.
Durante el desarrollo en la infancia y adolescencia se van formando otras relaciones que provocarán un aprendizaje de cómo llevar a cabo las relaciones humanas particularmente las afectivas.
Con mucha frecuencia podemos observar conductas en la relación amorosa que producen un grave sufrimiento durante la abstinencia del ser que se ama.
Estas relaciones amorosas se vuelven dolorosas e ingobernables de tal manera que existe un sufrimiento mezclado con el placer del reencuentro que se vuelve un patrón conductual caracterizado por enorme placer al momento de tener al objeto amoroso y de un enorme sufrimiento cuando éste se aleja.
¿AMOR PASIONAL?
Existen individuos que se sienten tan necesitados de la relación con una persona que terminan por obsesionarse con ella. Llegando a distorsionar el sentido de la realidad en su intensión de control y se tornan extremadamente posesivos del otro. Cuando la pareja acepta este tipo de relación se forma una red afectiva distorsionada donde uno provoca en el otro graves sentimientos de inseguridad y de amor al mismo tiempo lo que vuelven la relación pasional.
De tal manera que pueden ir del enorme rechazo y dolor al profundo sentimiento de placer y de encuentro erótico, para enseguida volver a distanciarse con sentimientos adversos de odio y deseos de venganza y secretamente también de búsqueda del reencuentro una vez más. Este ir y venir del dolor al placer tiene un parentesco conductual con el adicto que pretende abandonar las drogas y fracasa en múltiples ocasiones. Podríamos resumirlo en la siguiente frase: "Te odio y te amo y no puedo dejarte".
Este tipo de relación no están ausentes de violencia y en ocasiones encontramos parejas que se maltratan en forma psicológica o físicamente al grado de llegar al homicidio o intentar destruir al otro. Un ejemplo de esto es un sujeto que expuso en Internet la vida íntima de su compañera.
Donjuanismo.
¿Qué es el donjuanismo?
Todos los seres humanos encuentran placer en ser aceptados eróticamente por otras personas, por lo cual les gusta seducir a los otros.
Esta es precisamente la tarea de don Juan quien se dedica a seducir a múltiples mujeres y cuando éstas aceptan sus pretensiones sexuales se siente satisfecho y luego las abandona porque pierde el interés y ellas pasan a formar parte de su sala de trofeos eróticos.
Además este personaje no sólo seduce a las mujeres sino que además presume de sus aventuras para reafirmar su competencia en cuanto a atractivo y virilidad.
Generalmente padecen de una personalidad narcisista donde el amor de los otros sirve como un espejo donde el sujeto se refleja y se reafirma en cada conquista.
No es infrecuente que estos sujetos cuando son rechazados se vuelvan profundamente atraídos por aquella persona que no han logrado conquistar y entran en condiciones de obsesión y sufrimiento ante alguien que perciben más poderoso que ellos mismos.
Extraído de: http://www.drfidel.com/index.php?option=com_content&view=category&id=4&Itemid=2
Autor: Dr. Fidel de la Garza

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