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Es el temor intenso y persistente a situaciones sociales o actuaciones en público, en las que el sujeto se ve expuesto a personas no-familiares o a la evaluación de los demás, y teme actuar de modo humillante o embarazoso o mostrar síntomas de ansiedad. Problemas asociados: - Hipersusceptibilidad a la crítica y al rechazo.
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Baja autoestima y autoevaluaciones negativas (autodenigraciones). -
Suelen temer cualquier tipo de evaluación, aunque sea parcial e indirecta; ej., los exámenes. Pueden obtener malos resultados en los estudios por su ansiedad ante los exámenes y su temor a hablar en clase y, por lo mismo, pueden tener dificultades laborales. -
Déficits en asertividad y habilidades sociales (ej., les cuesta mantener la mirada). -
Dificultad para encontrar pareja, amigos y apoyos sociales. -
Signos objetivos de ansiedad (temblores, voz vacilante, ...). -
Frecuentemente, desarrollan otros trastornos de ansiedad, depresión, e incluso abuso de alcohol y ansiolíticos. -
Del 60 al 70 % de los pacientes tratados por fobia social, son de tipo generalizado (Echeburúa, 1995). Estos individuos suelen presentar a la vez un trastorno de la personalidad por evitación (ver siguiente apartado). Prevalencia: La prevalencia global de la fobia social, según el D.S.M.-IV, es del 3% al 13 % (según diferentes estudios). En los centros asistenciales, la gran mayoría de personas con fobia social sienten temor de más de un tipo de situaciones sociales. Es el trastorno de ansiedad más observado en la clínica, después de la agorafobia (Echeburúa). Curso:
Suele aparecer a mediados de la vida adulta, a veces con el antecedente infantil de timidez. Puede aparecer bruscamente a raíz de una experiencia estresante o humillante, o aparecer de manera lenta. El curso acostumbra a ser crónico o continuo. A menudo persiste toda la vida si no es tratado eficazmente. Los afectados suelen ser reacios a buscar ayuda, quizá porque creen que es algo inmodificable, hasta que experimentan dificultades personales o sociales graves. La intensidad del trastorno y la incapacitación que produce depende en buen grado de las circunstancias vitales. Ej., puede mejorar al emparejarse y empeorar al perder la pareja o enviudar, o a raíz de un ascenso laboral que le obligue a hablar en público. La ansiedad y evitación de situaciones, son comunes a otros trastornos como: depresión, distimia, esquizofrenia o trastorno dismórfico corporal. La ansiedad que produce el hablar o actuar en público, y la timidez, no se califican cómo fobia social a menos que causen un deterioro importante en las actividades del sujeto o que le produzcan un malestar clínico significativo.
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