Simposio de la Asociación Psiquiátrica Americana en conjunto con el Instituto Nacional de Drogas de los Estados Unidos. New Orleans mayo 2010.

¿Cúales son las razones que se tienen para comer?

Todas las razones son válidas. "Estoy ansioso, estoy triste, tengo hambre, no tengo hambre, estoy desocupado...".

En un estudio con cerca de 2500 personas se les preguntó sobre sus hábitos de compra por ejemplo:

¿Cuándo gasta dinero se siente mejor?

¿Siente que pierde el control al comprar?

¿Ha tenido problemas a consecuencia de su forma de comprar?

A través de este estudio se encontró en los Estados Unidos que una de cada cinco personas tenía un problema de comprar compulsivo y 1.5% sentían que perdían el control.

Las mujeres al igual que los hombres sorpresivamente eran afectados por esta forma de comprar echando por tierra la creencia de que las mujeres son más compradoras que los hombres.

No existe duda que mucha gente tiene gran placer cuando adquiere cosas y esto lo aprovecha la publicidad para que nosotros nos sintamos tentados a comprar. El que el 6% de la población tuviese compulsión por las compras nos hace pensar la posibilidad de la adicción.

La adicción al trabajo resulta difícil de identificar puesto que, en nuestra sociedad, para muchos es la única forma de conseguir el éxito y suele conllevar recompensas económicas (Fossum y Mason, 2003), logrando a menudo, a diferencia de otras adicciones, consenso familiar y social (Burin, 2007). No obstante, una “pasión” por el trabajo no implica siempre una adicción, también puede ser una inversión en un trabajo o carrera estimulante que se realiza disfrutando de dicha actividad. El problema viene cuando esa dedicación al trabajo es excesiva reemplazando las relaciones personales y el sujeto no puede dejar de pensar en sus proyectos de trabajo, no sólo cuando está trabajando sino también cuando termina la jornada laboral y se encuentra en su tiempo libre. Cuando alguien centra toda su autoestima e identidad en su trabajo quiere decir que éste se ha convertido en una adicción (Fossum y Mason, 2003).

Generalmente consideramos una conducta adictiva cuando existe una sustancia que al ingresar al organismo produce signos de tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia. El tabaco o el alcohol, la cocaína son drogas con estas características. Sin embargo, sabemos que existen conductas compulsivas compatibles con los criterios de adicción en los cuales no existe una sustancia intermediaria, por ejemplo la adicción al juego, al ejercicio, al trabajo, a los juegos por internet etc.

Para muchas personas, tomar alcohol es solo una forma placentera de relajarse. Sin embargo, las personas con trastornos por consumo de alcohol toman en exceso, poniendo en peligro sus vidas y las de los demás. Esta hoja informativa de preguntas y respuestas explica los problemas ocasionados por el consumo de alcohol y cómo los psicólogos pueden ayudar a las personas a recuperarse.

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