Las noticias sobre el Síndrome respiratorio agudo y grave (SARS por sus siglas en inlgés) y otras enfermedades contagiosas pueden ser alarmantes. Los informes que se concentran en los aspectos más sensacionalistas del SARS y otras enfermedades contagiosas aumentan la ansiedad de las personas, y puede ser difícil separar los hechos del despliegue periodístico. La buena noticia es que la resiliencia, el proceso de afrontar con éxito la adversidad, el trauma, la tragedia, las amenazas o incluso fuentes de estrés importantes, puede ayudar a compensar la ansiedad que provocan estos brotes.

La realidad es que muchas más personas mueren debido a la gripe cada año que las que mueren debido al SARS o cualquier otra enfermedad exótica que aparece en primera plana, en Estados Unidos solamente un aproximado de 36.000 personas por año; pero los informes que se concentran en los aspectos más sensacionalistas del SARS y otras enfermedades contagiosas aumentan la ansiedad de las personas.

Además de la amenaza física que representan estas enfermedades, también pueden afectar nuestro bienestar psicológico. Para aquellos que viven o viajan a una ciudad expuesta al SARS u otros brotes, la amenaza de esta enfermedad contagiosa puede provocar ansiedad o estrés.

Estos sentimientos pueden incluso intensificarse debido a otras amenazas que deben enfrentar las personas, como las recientes amenazas a la seguridad y la guerra en Irak, que hacen que muchos se sientan vulnerables e inseguros respecto al futuro.

Si bien el SARS y otras enfermedades altamente contagiosas podrían afectar potencialmente a cualquiera, pueden ser una preocupación especial para determinadas poblaciones:

  • Los trabajadores que brindan atención médica pueden sentirse especialmente vulnerables, pues por su trabajo suelen estar en contacto directo con personas que pueden haber estado expuestas a la enfermedad.
  • Los niños pueden haber escuchado historias sobre un brote y tener miedo, sin poder expresar verbalmente esos temores.
  • La amenaza de exposición a una enfermedad puede empeorar el aislamiento que sienten muchas personas mayores, si esta amenaza afecta sus decisiones de salir a hacer mandados o hacer visitas.
  • Aquellas personas expuestas a una enfermedad infecciosa, que hayan sobrevivido a la enfermedad o estén en cuarentena, pueden sentirse solas o deprimidas, en especial si tienen contacto limitado con otras personas.

Las amenazas al bienestar psicológico que presentan los brotes pueden superarse a menudo con resiliencia, que puede servir como una especie de vacuna emocional. Todos podemos desarrollar la resiliencia, la cual implica conductas, pensamientos y acciones que pueden aprenderse con el transcurso del tiempo. A continuación, presentamos consejos para desarrollar resiliencia que pueden ayudarlo a adaptarse a la amenaza de brotes de enfermedades como el SARS.

Cinco consejos para desarrollar resiliencia durante los brotes de enfermedades

1. Establecer relaciones

Manténgase en contacto con familiares, amigos y otras personas. Esto puede ser especialmente cierto si usted o algún conocido se enfrentan a una cuarentena relacionada con la enfermedad. Incluso si no pueden verse en persona y debe ponerse en contacto por teléfono o Internet, esto brinda apoyo social y fortalece la resiliencia. Especialmente con las enfermedades infecciosas, el miedo y el estigma de la enfermedad pueden ser casi tan devastadores como la enfermedad misma; por lo tanto, es vital mantenerse en contacto de alguna manera si usted o algún conocido están afrontando una de estas enfermedades. Algunos encuentran consuelo recurriendo a un poder supremo, mientras que otros lo hacen a través de una religión organizada o en forma privada. Muchas personas descubren haberse reconfortado tras haberse ofrecido como voluntarios o haber ayudado a otras personas de alguna manera.

2. Mantener una actitud positiva

Tenga en cuenta que los mejores científicos del mundo están dedicados a encontrar curas y desarrollar vacunas para estar un paso adelante de las enfermedades infecciosas y que, aún cuando algunas personas contrajeron infecciones, muchas han sobrevivido.

3. Cuidar de sí mismo

No permita que su preocupación por enfermarse sea un obstáculo para estar bien. Tome su tiempo para comer como es debido, hacer ejercicios y descansar. Dedique un tiempo para hacer cosas que disfrute como pasatiempos y actividades sociales. Cuidarse e incluso divertirse lo ayudará a mantener el equilibrio y enfrentar mejor los momentos estresantes.

4. Mantener las situaciones en perspectiva

Si bien no debe tomar a la ligera ninguna enfermedad infecciosa como el SARS, debe ser realista al considerar el riesgo de contagio. Busque una fuente verosímil de información. Dado que las historias noticiosas tienden a informar los "peores casos", considere limitar la cantidad de tiempo que usted y su familia dedican a ver y leer noticias sobre enfermedades. Si bien es natural buscar las noticias para mantenerse informado, demasiadas noticias pueden hacer que se sienta más ansioso, en especial cuando los medios de comunicación sensacionalizan los peligros. Cuando necesite relajarse, tal vez convenga limitar su dosis de noticias a no más de una hora por día y tratar de no ver noticieros justo antes de irse a dormir. Sus hijos también se beneficiarán al tomar un descanso de las noticias, pero aborde con franqueza el temor de los niños si le hacen preguntas sobre algo que escucharon.

5. Tomar acciones decisivas

A pesar del SARS y otras enfermedades, hay determinadas cosas que puede y debe controlar. Confíe en sí mismo para tomar las decisiones adecuadas si está expuesto y sea fuerte si un ser querido está expuesto. Tome las precauciones recomendadas por profesionales médicos, pero mantenga su rutina diaria en la medida de lo posible. Haga un plan sobre lo qué haría si estuviera en cuarentena; tener un plan de emergencia que incluya previsiones para comunicarse con sus amigos y familiares puede brindarle la tranquilidad de que usted está preparado para lo inesperado.

Usted probablemente ya tiene alguna capacidad de resiliencia. Recuerde las formas en que manejó con éxito situaciones difíciles en el pasado, como la pérdida de un ser querido, un divorcio o una enfermedad grave. Recurra a esta capacidad para hacer frente a los desafíos actuales. La resiliencia puede ser una parte importante de su cuidado mental preventivo, es una herramienta psicológica que puede ayudarnos a sobrellevar la ansiedad, el miedo y los eventos estresantes como la amenaza del SARS y los brotes de otras enfermedades infecciosas.

Desarrollar resiliencia es una senda personal. Una estrategia para desarrollar resiliencia que funciona para usted puede no funcionar para otra persona. Si siente que está estancado o abrumado y no puede seguir los consejos que se detallan anteriormente, considere la posibilidad de hablar con alguien que pueda ayudarlo, como un psicólogo u otro profesional de la salud mental. Pedir un consejo puede ayudarle a fortalecer su resiliencia y a perseverar.

La información contenida en esta hoja informativa no debe usarse como una sustitución de una consulta con un profesional de la salud y la salud mental. Las personas que creen que pueden necesitar o beneficiarse con la atención deben consultar a un psicólogo u otro profesional de la salud y la salud mental autorizado para ejercer.

 



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Extraído de: http://www.centrodeapoyoapa.org/articulos/articulo.php?id=54 

 

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