El objetivo de este artículo es ahondar en la problemática que aparece en las valoraciones forenses a la hora de estudiar en profundidad los conflictos familiares en los que los menores son utilizados como arma para desprestigiar y anular a uno de los progenitores, siendo generalmente ellos parte importante y decisiva en las resoluciones, y la interpretación del término “el interés del menor”, valorando si las demandas de los progenitores y las resoluciones que se toman están verdaderamente basadas en este “interés del menor”.

Los casos de violencia grave contra la pareja se suceden a un ritmo preocupante, sin que la mayor sensibilización social y las medidas adoptadas por las Administraciones Públicas se muestren capaces de frenarlos. Todavía hay muchos hombres que consideran que la libertad conquistada por las mujeres atenta contra la esencia de su identidad.

El punto de máximo riesgo físico para la mujer suele ser el momento de la separación, cuando la mujer se rebela y cuando el varón se da cuenta de que la separación es algo inevitable. El riesgo aumenta si ha habido con anterioridad violencia física y un aumento creciente de los episodios violentos, si ha habido agresiones o amenazas con armas u objetos contundentes, si el hombre no acepta radicalmente la separación, si ejerce conductas de acoso, si consume alcohol y drogas o si muestra alteraciones psicopatológicas (celos infundados, impulsividad extrema, dependencia emocional, depresión, etcétera). Además, muchos de estos agresores tienen una historia de conductas violentas, bien con parejas anteriores, bien con otras personas (por ejemplo, compañeros de trabajo) o bien consigo mismos (intentos de suicidio), y muestran una situación social complicada (por ejemplo, estar en paro) (Echeburúa y Corral, 1998).

La Violencia contra la Mujer está reconocida por la Comunidad Internacional como un atentado contra los Derechos Humanos y es la manifestación más evidente de la desigualdad en la que se encuentran las mujeres.

La Dra. María Pérez Conchillo es directora del Servicio de atención psicológica a menores víctimas de abusos sexuales y a menores perpetradores de la Consellería de Bienestar social concertado con el Instituto Espill.


Este texto es una adaptación de un capítulo del libro Sexo a la fuerza, escrito por Maria Pérez Conchillo y Juan José Borrás y publicado por Ediciones Aguilar en 1996

El problema de la violencia doméstica ingresa al temario de los organismos internacionales en el transcurso de la última década. La ONU, en su Asamblea General de noviembre de 1985, abordó el tema de la violencia en el hogar. Con ello, retomaba una Resolución del Consejo Económico y Social de la misma organización, encuadrando el punto debatido en sus actividades sobre la prevención de la criminalidad, por un lado, y en las del Decenio en favor de la mujer, cuya culminación fue la reunión de Nairobi en 1985, por otro.

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