El concepto de autocontrol que vamos a utilizar es el que se refiere a hacernos responsables de nuestra propia conducta , para así lograr controlarla y modificarla de la forma más adecuada y que no sea ésta la que rija o controle nuestra vida. Se trata de desaprender algunos patrones de conducta para aprender otros nuevos.

Históricamente la palabra personalidad deriva del griego prosopon, máscara que era utilizada por los actores de teatro para interpretar a los distintos personajes. Con el paso de los años dejó de significar solo máscara para representar al individuo real y sus características distintivas, manifiestas y particulares. Hoy en día el constructo de personalidad no implica única y exclusivamente las características externas del individuo, sino que también comprende su interior. Estas características surgen de la combinación de determinantes biológicos y del aprendizaje y constituyen el modo ideosincrásico de “percibir, sentir, pensar, afrontar y comportarse de un individuo”.

Un importante aporte de la terapia cognoscitivo-comportamental al área clínica es la terapia conductual dialéctica (TCD), desarrollada a fi nales de los años noventa por la psiquiatra Marsha Linehan, como respuesta a las difi cultades en el tratamiento del trastorno de personalidad limítrofe (TPL). Se destaca su carácter integrador, pues se basa en principios conductuales y cognoscitivos e incorpora elementos del zen. Es un tratamiento desarrollado y evaluado con mujeres que no sólo presentaban TPL, sino que, además, tenían historias de intentos de suicidio. La TCD resulta muy útil en el tratamiento de  depresión, ansiedad, trastornos del control de los impulsos, ira e impulsividad. Objetivo: Presentar el origen y el desarrollo de la TCD. Desarrollo: La TCD usa técnicas que se centran en el cambio conductual, con estrategias de aceptación o de validación, subrayando que la aceptación no excluye el cambio (componente dialéctico). Estas tres estrategias (cambio, aceptación y comprensión dialéctica) y las teorías en las cuales se basan son los pilares de la TCD.  Se describen las estrategias de intervención (nucleares, dialécticas, estilísticas y de dirección de caso), en las cuatro modalidades de tratamiento: terapia individual, contacto telefónico, entrenamiento grupal en habilidades y consulta del terapeuta; así como los estadios del tratamiento y las metas de cada uno de ellos. Finalmente, se revisa la evidencia empírica de este abordaje clínico.

El trabajo en grupo ofrece una oportunidad excepcional para promover cambios en el paciente cuando comparte el trabajo con otras personas que están en una situación similar a la suya.

Existen muchas teorías de la personalidad que distintos autores fueron exponiendo desde los inicios del psicoanálisis a la actualidad, cada una de ellas cuenta en su contenido con la influencia de las vivencias personales de sus autores. Si se hace un correlato entre la biografía de los distintos autores y sus teorías se puede verificar que su vida personal y sus apreciaciones subjetivas influenciaron en las teorías y sus conclusiones expuestas, de todas las teorías pueden generarse hipótesis de investigación comprobables en mayor o menor medida y pero todas han aportado elementos nuevos y han ampliado el horizonte por el cual se conoce este aspecto tan importante del ser humano - Adjunto te dejamos un documento para descargar que engloba lo que consideramos son los aspectos mas importantes para llegar a una definición de la personalidad, obviamente esta cargada con nuestra subjetividad personal y nuestras vivencias.

↓↓↓↓↓↓Descargar↓↓↓↓↓↓