Se llama disfunción sexual a la dificultad durante cualquier etapa del acto sexual (que incluye deseo, excitación, orgasmo y resolución) que evita al individuo o pareja el disfrute de la actividad sexual.

Las disfunciones sexuales pueden manifestarse al comienzo la vida sexual de la persona o pueden desarrollarse más adelante. Algunas de ellas puede desarrollarse paulatinamente con el tiempo, y otras pueden aparecer súbitamente como incapacidad total o parcial para participar de una o más etapas del acto sexual. Las causas de las disfunciones sexuales pueden ser físicas, psicológicas o ambas.

Causas

Los factores emocionales que afectan a la vida sexual incluyen tanto problemas interpersonales (como problemas de pareja o falta de confianza y comunicación) como psicológicos del individuo (depresión, miedos y culpa, traumas, etcétera).

Los factores físicos incluyen drogas (alcohol, nicotina, narcóticos, estimulantes, antihipertensivos, antihistamínicos y algunos medicamentos psicoterapéuticos), lesiones de espalda, hiperplasia prostática benigna, problemas de riego sanguíneo, daños nerviosos (como heridas en la médula espinal), diversas enfermedades (neuropatía diabética, esclerosis múltiple, tumores y, raramente, sífilis terciaria), fallos en varios sistemas orgánicos (como el corazón y los pulmones), desórdenes endocrinos (problemas en tiroides, pituitaria o glándula suprarrenal), deficiencias hormonales (déficit de testosterona, estrógeno o andrógenos) y algunas enfermedades congénitas.

Clasificación

Las disfunciones sexuales suelen clasificarse en cuatro categorías:

  1. Desórdenes del deseo sexual o anafrodisia. Puede deberse a una bajada del nivel normal de producción del estrógeno (en las mujeres) o la testosterona. Otras causas pueden ser la edad, la fatiga, el embarazo, la medicación (como los SSRIs) o enfermedades psiquiátricas, como depresión o ansiedad.
  2. Desórdenes de la excitación sexual, previamente llamados «impotencia» en los hombres y «frigidez» en las mujeres, aunque ahora se usan términos menos críticos: para los hombres, se emplea el de «disfunción eréctil» y para las mujeres se utilizan varios diferentes alusivos a los diversos problemas. Estos desórdenes se manifiestan como aversión o elusión del contacto sexual con la pareja. Puede haber causas médicas para estos problemas, como insuficiente riego sanguíneo o falta de lubricación vaginal. Las enfermedades crónicas también contribuyen, así como la naturaleza de la relación entre las partes.
  3. Desórdenes orgásmicos, como el retraso persistente o la ausencia de orgasmo tras una fase normal de excitación sexual. Estos desórdenes ocurren tanto en hombre como en mujeres. De nuevo, los antidepresivos SSRI son con frecuencia culpables.
  4. Desórdenes de dolor sexual, que afectan casi exclusivamente a las mujeres y se conocen como dispareunia (intercambio sexual doloroso) y vaginismo (espamos involuntarios de los músculos de la pared vaginal que dificultan o impiden el coito). La dispareunia puede ser provocada en las mujeres por una lubricación insuficiente (sequedad vaginal).

La lubricación inadecuada puede deberse a una excitación o estimulación insuficiente, o bien a cambios hormonales provocados por la menopausia, el embarazo o la lactancia. La irritación debida a cremas y espumas anticonceptivas puede también provocar sequedad, así como también el miedo y la ansiedad por el acto sexual.

No están claras cuáles son las causas exactas del vaginismo, pero se cree que un trauma sexual anterior (como una violación o abusos) pueden desempeñar un papel importante. Otro desorden sexual femenino doloroso se denomina vulvodynia o vestibulitis vulvar, que parece estar relacionado con problemas en la piel de las zonas vaginal y vulvar. Se desconocen sus causas.

Síntomas 

Desórdenes sexuales psicológicos 

La cuarta edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales enumera los siguientes desórdenes sexuales psicológicos:

Otros problemas sexuales 

Otros problemas relacionados [editar]

Estudios clínicos

Dado que la gente no suele hablar entre sí sobre sus problemas sexuales, muchas personas creen que son «anormales» o que sus problemas sexuales son únicos o vergonzosos. Las imágenes de la sexualidad presentadas por la sociedad y los medios de comunicación suelen presentar a la gente ideales de conducta sexual poco realistas, ya sea los de castidad y fidelidad sexual presentados por la religión o de inagotabilidad sexual y promiscuidad presentados por la pornografía. Ninguna de estas imágenes parece ser representativas del comportamiento humanos normal en la vida real. Todo lo anterior se ha resumido con la frase: «Todo el mundo miente sobre sexo.»

El comienzo de los estudio clínico genuino de los problemas sexuales suele fecharse no más allá de 1970 cuando Masters & Johnson publicaron Insuficiencia sexual humana (Human Sexual Inadequacy), como resultado de cerca de una década de trabajo en la Fundación para Investigación de la Biología Reproductiva de San Luis, incluyendo 790 casos. El trabajo ampliaba el anterior Respuesta sexual humana (Human Sexual Response), publicado en 1966 también por Masters & Johnson.

Antes de este trabajo la aproximación clínica a los problemas sexuales derivaba en gran medida de la doctrina de Freud. Se basaba en la psicopatología e incluía un cierto pesimismo sobre la posibilidad de ayuda o mejora, ya que los problemas sexuales eran meros síntomas de un malestar psicopatológico más profundo. Había poca distinción entre la dificultades en función y variaciones y entre las perversiones y problemas. A pesar del trabajo de psicoterapeutas como Balint, los problemas sexuales se dividían crudamente en frigidez e impotencia, términos que adquiriendo demasiado pronto connotaciones negativas en la cultura popular.

El logro de Insuficiencia sexual humana fue trasladar el tratamiento desde la psicopatología al aprendizaje: sólo si un no respondía al tratamiendo educativo se consideraban los problemas psicopatológicos. Además el tratamiendo se destinaba a parejas, mientras antes se trataba a los pacientes individualmente, pues Masters & Johnson vieron que el sexuo era un acto conjunto. Creían que la comunicación sexual era la clave de los problemas sexuales más que las dificultades específicas del individuo. También propusieron la co-terapia, asignando una pareja de terapeutas a la pareja de clientes, argumentando que un único terapeuta masculino no podría comprender totalmente las dificultades femeninas y viceversa.

Para definir el abanico de problemas sexuales, Masters & Johnson definieron una frontera entre disfunción y desviación. Las disfunciones eran transitorias y las experimentaban la mayoría de la gente: en el caso de los hombres eran la disfunción eréctil, la eyaculación precoz, la eyaculación retrasada, y en el de las mujeres la disfunción orgásmica, la dispareunia y el vaginismo. Según Masters & Johnson, la excitación sexual y el clímax son procesos fisiológicos normales de cualquier adulto funcionalmente intacto, pero a pesar de ser autónomos pueden ser inhibidos. El programa de tratamiento de Masters & Johnson para las disfunciones tenía una tasa de eficacia del 81,1%.

 


 
Este documento se encuentra bajo Licencia de documentación libre de GNU y se ha extraído del enlace:  http://es.wikipedia.org/wiki/Disfunci%C3%B3n_sexual

La hipersexualidad o adicción al sexo es el deseo de mantener un nivel de comportamiento sexual humano lo suficientemente alto como para ser considerado clínicamente significativo.

Se tiene una necesidad incontrolable por sexo de todo tipo, desde relaciones sexuales con otras personas hasta masturbación o consumo de pornografía.

La hipersexualidad se caracteriza por una frecuente estimulación genital que, una vez alcanzada, puede no resultar en la satisfacción emocional (o sexual) a largo plazo del individuo. En cambio, va acompañada en ocasiones de sentimientos de malestar y culpa. Se piensa que esta insatisfacción es la que alienta la elevada frecuencia de estimulación sexual, así como síntomas psicológicos y neurológicos adicionales.

El concepto de hipersexualidad sustituye los antiguos conceptos de "ninfomanía" (o "furor uterino") y "satiriasis". La ninfomanía se consideraba como un desorden psicológico exclusivamente femenino caracterizado por un libido muy activo y una obsesión con el sexo. En los hombres el desorden era llamado satiriasis. Actualmente, los términos "ninfomanía" y "satiriasis" no aparecen listados como desórdenes específicos en el DSM-IV, aunque permanecen como parte del ICD-10.

El umbral para lo que constituye la hipersexualidad está sujeto al debate, y los críticos preguntan si puede existir un umbral diagnóstico. El deseo sexual varía considerablemente en los humanos; lo que una persona consideraría como deseo sexual normal podría ser entendido por otros como excesivo y por otros como bajo.

El consenso entre aquellos que consideran la hipersexualidad como un desorden es que el umbral se alcanza cuando el comportamiento causa incomodidad o impide el funcionamiento social. Los hipersexuales pueden tener problemas laborales, familiares, económicos y sociales. Su deseo sexual les obliga a acudir frecuentemente a prostíbulos, comprar artículos pornográficos, realizar con frecuencia llamadas a líneas eróticas y mantener relaciones sexuales con desconocidos (incluso sin protección), haciendo que su vida gire en torno al sexo.

La hipersexualidad puede expresarse también en aquellos con desórdenes bipolares durante periodos de manía. Personas que sufren de desorden bipolar pueden presentar continuamente enormes oscilaciones en el libido, dependiendo de su estado de ánimo. Algunas veces esta necesidad psicológica de actividad sexual es mucho más alta de lo que ellos reconocen como normal, y a veces está muy por debajo de ello.

La hipersexualidad es una de la dependencias menos conocidas y visibles, puesto que las personas que lo padecen suelen mantenerlo oculto y disimularlo, sobre todo con las personas conocidas (con las que se muestran incluso como tímidos). Se estima que hasta el 6% de la población lo padece, y que sólo el 2% de los afectados son mujeres. Tiene tratamiento siempre y cuando la persona que lo padece sea capaz de reconocerlo.

Referencias 

  • Carol Groneman, Ninfomanía: Una Historia, (London: Fusion Press, 2001)
  • Adicción sexual y compulsividad: el Manual de tratamiento y prevención, (New York: Brunner/Mazel, 1994-)


 
Este documento se encuentra bajo Licencia de documentación libre de GNU y se ha extraído del enlace:  http://es.wikipedia.org/wiki/Adicci%C3%B3n_al_sexo

El vaginismo es la imposibilidad de realizar el acto sexual, debido a la contracción involuntaria de los músculos del tercio inferior de la vagina. En algunos casos, las mujeres que padecen vaginismo pueden gozar de los juegos sexuales, e incluso alcanzar el orgasmo siempre que no se produzca el coito.

La mayoría de las causas del vaginismo son psicológicas. La falta de información sexual o falta de comunicación, que conducen al miedo o temor; experiencias traumáticas, violación, abusos sexuales, miedo al embarazo, temor a contraer enfermedades de transmisión sexual, etc.

Tipos de vaginismo

El vaginismo esta clasificado en:

Vaginismo primario: Ocurre cuando una mujer nunca ha sido capaz de tener relaciones sexuales o lograr cualquier tipo de penetración. Es comúnmente descubierta en las adolescentes y mujeres en sus veintes, pues es cuando en el mundo occidental la mujer intenta el uso de tampones, tener relaciones sexuales o cuando va al médico para practicarse una prueba de Papanicolaou. Una mujer puede tener vaginismo y no darse cuenta de que lo tiene hasta el momento en que intenta tener una penetración vaginal. Probablemente puede pensar que la penetración debe de ser naturalmente sencilla o puede que lo ignore debido a su condición.

Algunas de las razones que lo pueden causar son:

  • Abuso Sexual.
  • Haber sido enseñada que el sexo es inmoral o vulgar.
  • Miedo al dolor asociado con la penetración, particularmente con la ruptura del himen durante el primer intento de relación sexual.


Vaginismo secundario: Ocurre cuando una mujer que previamente ha sido capaz de lograr la penetración vaginal normalmente, de repente se siente incapaz de ello. Ésto puede ser por causas físicas como infecciones vaginales o trauma durante el parto, o por causas psicológicas. El tratamiento para este tipo es el mismo que para el primario, sin embargo, en estos casos, el hecho de que previamente haya podido lograr satisfactoriamente una penetración puede ser de gran utilidad para solucionar la afección más rápidamente.

Tratamiento

Existe una gran variedad de factores que pueden contribuir al desarrollo del vaginismo, estos pueden ser físicos, psicológicos o ambos, y el tratamiento requerido depende del motivo causante de la aparición de esta enfermedad. Como cada caso es diferente, es conveniente que el tratamiento sea individual.

Esta afección no empeora necesariamente por falta de tratamiento, a menos que la mujer continúe intentando la penetración a pesar del dolor. Algunas mujeres prefieren abstenerse en la práctica del sexo antes que buscar tratamiento para resolver el problema.

Aunque se han llevado a cabo pocas pruebas controladas, muchos estudios científicos prueban la eficacia del tratamiento para el vaginismo. En todos los casos en donde se ha utilizado la insensibilización sistemática, también conocida como dilatación, la tasa de éxito se estima entre el 90-95% e incluso el 100%[1] .

Es recomendable que el vaginismo se trate tanto física como emocionalmente, ya que se trata de una enfermedad fisio-psicológica.

Según los estudios cualitativos de Ward y Ogden sobre el vaginismo (1994), las tres causas principales son:

  • miedo al dolor durante la relación sexual
  • educación estricta y religiosa en donde el sexo fue mostrado como algo malo o no se discutía
  • experiencias traumáticas en la infancia (no necesariamente de naturaleza sexual).

Muchas personas -incluso algunos profesionales- no están enterados de las dificultades emocionales que pueden estar asociadas a una mujer con vaginismo, entre las cuales se encuentran la baja auto-estima, miedos y depresión. Es importante tratar estos aspectos.

En cuanto al tratamiento físico para los espasmos musculares se pueden incluir ejercicios “sensate focus”, exploración de la vagina a través del tacto y la desensibilización con dilatadores vaginales. La dilatación consiste en insertar objetos, generalmente de forma fálica en la vagina con la ayuda de lubricantes artificiales, los objetos utilizados van aumentando gradualmente de tamaño conforme la mujer progrese, en algunos casos, el terapeuta físico aconsejará tomar medicamentos para controlar la ansiedad o relajantes musculares. Los dilatadores vaginales médicos se pueden obtener por Internet, aunque pueden resultar caros.

La mujer puede elegir el auto tratamiento en casa o buscar la ayuda de un(a) terapeuta.

Referencias 

  1. Reissing E. et al. (1999) Does vaginismus exist? A critical review of the literature The Journal of Nervous and Mental Disease 187 (5): 261-271


 
Este documento se encuentra bajo Licencia de documentación libre de GNU y se ha extraído del enlace:  http://es.wikipedia.org/wiki/Vaginismo

Una parafilia (del griego παρά, pará: ‘al margen de’, y φιλία, filía:amor’) es un patrón de comportamiento sexual en el que la fuente predominante de placer no se encuentra en la cópula, sino en alguna otra actividad. Las parafilias se consideran inocuas salvo cuando están dirigidas a un objeto potencialmente peligroso o dañino para cualquiera de las personas involucradas en el acto sexual.

Las consideraciones acerca del comportamiento considerado parafílico dependen de las convenciones sociales imperantes en un momento y lugar determinados. Ciertas prácticas sexuales, como el sexo oral o la masturbación fueron consideradas parafilias hasta mediados del siglo XX, aunque hoy en día se consideran prácticas no parafílicas (siempre que la actividad del sujeto no se limite únicamente a ellas). Por ello resulta imposible elaborar un catálogo definitivo de las parafilias.

Las definiciones más usuales recogen comportamientos como el sadismo, el masoquismo, el exhibicionismo, el voyeurismo, la zoofilia, la coprofilia, la necrofilia, el fetichismo y el frotismo.

En cuanto al origen de las parafilias, no se ha podido demostrar la existencia de ninguna alteración orgánica o psicológica que las explique.

Los tratamientos para este grupo de comportamientos —tanto conductuales como psicoanalíticos— han demostrado escasa eficacia.[cita requerida]

Las parafilias son diez veces más frecuentes en varones que en mujeres.[cita requerida]

Algunas parafilias

Parafilias
Nombre  ↓ Grupo  ↓ Descripción  ↓
Abasiofilia Preferencia por personas Excitación sexual por personas minusválidas.
Acomoclitismo Excitaciones visuales Excitación por los genitales depilados.
Acrofilia Preferencia por personas Excitación por parejas sexuales muy altas.
Acrotomofilia Partes del cuerpo Atracción por los miembros amputados.
Actirastia Excitaciones Excitación sexual proveniente de la exposición a los rayos del sol.
Acucullofilia Partes del cuerpo Excitación sexual por los penes circuncidados.
Agenobiosis Preferencia por personas Convivencia matrimonial sin mantener relaciones sexuales.
Agonophilia Prácticas sexuales Excitación proveniente de una lucha con la pareja.
Agrexofilia Exhibicionismo Excitación producida por el hecho de que la actividad sexual sea oída por otras personas.
Albutofilia Fantasías Excitación producida por el solo hecho de pensar en baños y en duchas calientes.
Algofilia Masoquismo Excitación producida por el dolor. Se diferencia del masoquismo por la ausencia del componente erótico.
Agorafilia Exhibicionismo Atracción por la actividad sexual en lugares públicos.
Aloerastia Voyeurismo Excitación de la pareja mediante la desnudez de un tercero.
Alopelia Voyeurismo Excitación al ver a otros teniendo una relación sexual.
Alorgasmia Fantasías Excitación proveniente de fantasear durante el acto sexual con otra persona que no sea la pareja.
Alotriorastia Preferencia por personas Excitación por parejas sexuales de otras razas. Igual a miscegenación y sexo interracial.
Altocalcifilia Fetichismo Atracción por los zapatos de tacones altos.
Alveofilia Prácticas sexuales Atracción por tener relaciones sexuales en una bañera.
Alvinolagnia Partes del cuerpo Atracción sexual sólo por las barrigas (abultadas o no).
Amaurofilia Preferencia por personas Atracción por las parejas ciegas o con los ojos vendados.
Amelotasis Preferencia por personas Atracción sexual hacia personas con ausencia de algún miembro.
Amiquesis Prácticas sexuales Excitación sexual al rascar a la pareja durante el acto sexual.
Amokoscisia Sadismo Excitación por el deseo de castigar a la pareja sexual.
Amomaxia Exhibicionismo Excitación sólo al realizar una relación sexual dentro de un automóvil estacionado.
Anastimafilia Preferencia por personas Atracción sexual por personas con sobrepeso.
Androginofilia Preferencia por personas Atracción sexual por personas andróginas.
Androidismo Fetichismo Atracción por muñecos o robots con aspecto humano.
Andromimetofilia Preferencia por personas Atracción sólo por las mujeres vestidas de hombres. Una mujer representa y se comporta sexualmente como hombre y el hombre adopta el rol de la mujer. En la penetración anal el sujeto pasivo será el hombre y el activo, la mujer (andromimetofilia y ginemimetofilia)
Anisonogamia Preferencia por personas Atracción por una pareja sexual mucho más joven o mucho mayor.
Anofelorastia Prácticas morbosas Excitación al profanar objetos considerados sagrados.
Antolagnia Excitaciones olfativas Excitación por oler flores.
Apotemnofilia Masoquismo Excitación sexual por la idea de ser amputado.
Aracnofilia Bestialismo Atracción por las arañas.
Astenolagnia Sadismo Atracción por la humildad, la humillación o la debilidad sexual ajena.
Asfixiofilia (estrangulación erótica) Sadismo Atracción por estrangular, asfixiar o ahogar a la pareja durante el acto sexual, con su consentimiento y sin llegar a matarla.
Audiolagnia Excitaciones lingüísticas El estímulo principal proviene de la audición.
Autagonistofilia Exhibicionismo Atracción por ser visto por otras personas durante el acto sexual.
Autoabasiofilia Masoquismo Excitación por estar o volverse cojo.
Autoasasinofilia Fantasías Fantasía masoquista de ser asesinado.
Autoasfixiofilia Masoquismo Excitación por ser asfixiado durante el acto sexual.
Autocateterismo Masturbación Masturbación a través de la introducción de objetos en la vejiga o uretra.
Autoconsuerofilia Masoquismo Coserse con aguja e hilo alguna parte del cuerpo con el fin de obtener placer sexual.
Autocunnilingus Prácticas orales Masturbación femenina aplicándose sexo oral a sí misma.
Automisofilia   Atracción por ser ensuciado o corrompido.
Autonepiofilia   Excitación por utilizar pañales y ser tratado como un bebé.
Autopederastia Prácticas sexuales Encontrar sólo placer introduciendo el pene en el propio ano.
Autoungulafilia   Conseguir placer rascándose sus propios genitales.
Avisodomía Bestialismo Relación sexual con aves.
Axilismo Masturbación Masturbación dentro de la axila de la pareja.
Balloning Excitaciones visuales Placer sexual que se obtiene sólo al ver mujeres inflando globos, explotándolos, montándolos, estirándolos y jugando con ellos.
Barosmia Excitaciones olfativas Excitación por el olfato.
Basoexia Excitaciones Excitación sólo producida por los besos.
Belonefilia Sadismo Excitación producida por el uso de agujas.
Bestialismo Bestialismo Acto sexual que involucra animales.
Biastofilia Sadismo Excitación sólo al asaltar a alguien contra su voluntad. Excitación sólo cuando la pareja no consiente el acto sexual.
Blastolagnia Preferencia por personas Atracción por mujeres muy jóvenes.
Bukkake Prácticas sexuales Excitación sexual sólo al recibir eyaculaciones encima, generalmente en la cara.
Candalagnia o candaulismo Voyeurismo Excitación sexual al ver a la pareja copulando con otra persona.
Capnolagnia o capnogalia Voyeurismo Excitación sexual producida por ver la manera en que la otra persona fuma.
Catafilia Sadismo La excitación sexual se produce sólo cuando el hombre se somete a su pareja.
Cateterofilia Fetichismo Excitación sexual con el uso de algún tipo de catéter.
Chezolagnia Prácticas sexuales Excitación sexual sólo al masturbarse durante la defecación.
Cinofilia Bestialismo Excitación al tener relaciones sexuales con perros.
Ciprieunia Preferencia por personas Excitación sólo con prostitutas.
Clastomanía   Excitación al romperle a la pareja la ropa que lleve puesta.
Cleptolagnia   Excitación sexual al robar.
Clismafilia Prácticas sexuales Placer sexual obtenido al inyectar líquido en la cavidad anal, esta práctica incluye el uso de enemas.
Coitolalia Excitaciones lingüísticas Excitación producida al hablar durante el acto sexual.
Consuerofilia Masoquismo Excitación sexual al coserse zonas de la piel con aguja e hilo.
Coprofemia Excitaciones lingüísticas Excitación sexual proveniente de decir obscenidades en público.
Coprofilia (coprolagnia)   Excitación sexual proveniente del uso de excrementos en la práctica sexual (ya sea observando cómo defeca otra persona o untándose excremento sobre el cuerpo).
Coprolalia Excitaciones lingüísticas Estimulación sexual mediante el uso de palabras soeces.
Corefalismo Sadismo Excitación sexual sólo practicando sexo anal con niñas.
Coreofilia   Excitación a través del baile erótico.
Cratolagnia   Excitación provocada por la fuerza de la pareja.
Crematistofilia Prácticas Excitación producida al pagar por sexo.
Criptoscopofilia Voyeurismo Excitación al contemplar la conducta (no necesariamente sexual) de otras personas en la intimidad de su hogar.
Crurofilia Partes del cuerpo Atracción sexual por las piernas.
Cronofilia Preferencia por personas Atracción de una persona joven tanto por ancianas como por ancianos (Ver gerontofilia y graofilia).
Crotofilia Preferencia por personas Atracción hacia gente ciruja y/o carenciada (vagabundos, crotos, sin hogares).
Ciesolagnia Preferencia por personas Excitación sexual sólo con embarazadas (igual que maieusiofilia).
Dacrifilia o dacrilagnia Partes del cuerpo Excitación sexual por ver lágrimas en los ojos de la pareja.
Dendrofilia Fetichismo Fijación por la vegetación natural durante el acto sexual.
Dipoldismo Sadismo Excitación al propinar golpes en las nalgas a niños.
Dismorfofilia Preferencia por personas Atracción hacia personas deformadas (mastectomizadas, jorobadas, etc.).
Dogging Exhibicionismo Excitación sexual al ser observado practicando sexo en un lugar público, o bien mirar a otros mientras lo hacen. Suele hacerse en coches y aparcamientos.
Dorafilia Fetichismo Excitación sexual al tocar pieles animales, sintéticas o de cualquier otro tipo.
Ecdemolagnia   Excitación proveniente de viajar o estar lejos del hogar.
Ecdiosis Exhibicionismo Excitación sexual sólo al desnudarse ante desconocidos.
Efebofilia Preferencia por personas Atracción sexual de una persona madura hacia un adolescente varón entre 13 a 18 años.
Elefilia Fetichismo Obsesión sexual por los tejidos.
Electrofilia (electrocutofilia) Sadismo La excitación sólo se produce al usar choques eléctricos.
Emetofilia Fetichismo Excitación sexual proveniente del acto de vomitar.
Enditofilia (enditolagnia) Fetichismo La excitación sólo se produce al ver a la pareja vestida.
Epiguanofilia Bestialismo Excitación sexual con reptiles de todo tipo.
Erotofonofilia Excitaciones lingüísticas Excitación al realizar llamadas telefónicas utilizando lenguaje erótico.
Erotolalia Excitaciones lingüísticas Excitación sexual solamente hablando acerca de sexo.
Escopofilia (escoptolagnia o mixoscopía) Voyeurismo Excitación al mirar abiertamente a otras personas en el acto sexual (no subrepticiamente como el voyeurismo).
Escrotismo Partes del cuerpo Excitación al palpar el escroto.
Espectrofilia Excitaciones visuales Excitación producida por la imagen en el espejo.
Estigmatofilia Fetichismo Excitación ante tatuajes, agujereamientos (piercing), sacrificios o cicatrices.
Exofilia o neofilia Juegos sexuales Excitación sexual ante lo inusual o bizarro.
Falofilia Partes del cuerpo Atracción por los penes grandes.
Fetichismo Fetichismo Intensas fantasías y deseos a partir del uso de objetos o partes del cuerpo que son el centro de su atención.
Flatofilia Excitaciones olfativas Excitación proveniente del olor de los gases intestinales propios o de la pareja.
Formicofilia Bestialismo Excitación sexual al reptar hormigas (también otros insectos —caracoles, gusanos— o animales pequeños) sobre los genitales.
Fratrilagnia Preferencia por personas Atracción por las relaciones sexuales incestuosas (fratri: ‘hermano’).
Fonofilia Excitaciones lingüísticas Inclinación sexual a escuchar.
Frotismo (froteurismo) Fetichismo Excitación sexual sólo al refregar los genitales contra personas desconocidas.
Fúrtling Fetichismo Excitación al meter un dedo a través de un agujero cortado en la zona genital de una foto o dibujo.
Gerontofilia Preferencia por personas Atracción sexual de una persona joven por un hombre de edad mucho mayor. La atracción de jóvenes por mujeres maduras se llama graofilia y la atracción tanto por ancianas como por ancianos se llama cronofilia.
Gimnofilia o nudomanía Excitaciones visuales Excitación por la desnudez.
Ginemimetofilia Fetichismo Atracción sexual por travestis (no confundir travesti con transexual).
Gomfipotismo Partes del cuerpo Excitación provocada por los dientes.
Graofilia Preferencia por personas Atracción sexual de una persona joven por mujeres maduras.
Grafolagnia, iconolagnia o pictofilia Excitaciones visuales Excitación sólo ante fotos o cuadros eróticos.
Gregomulcia   Excitación por ser manoseado por una persona desconocida en una multitud.
Harpaxofilia   Excitación sexual al ser robado.
Hebefilia Preferencia por personas Atracción por niñas púberes.
Hemotigolagnia Fetichismo Atracción sexual por los tampones usados.
Hibristofilia Fantasías Excitación sexual al fantasear con tener relaciones con un violador.
Hierofilia Fetichismo Atracción sexual por las cruces.
Hifefilia Fetichismo Excitación por la posesión de algún objeto ajeno, ropa, cabellos, piel, etc.
Higrofilia Fetichismo Excitación producida por cualquier tipo de fluido corporal.
Hipnofilia Voyeurismo Excitación al contemplar personas dormidas.
Hirsutofilia Partes del cuerpo Atracción por el vello.
Homiliofilia   Excitación sexual producida por predicar una religión a una persona sencilla y fácil de convencer de cualquier cosa.
Ipsofilia Preferencia por personas Excitación sólo por uno mismo. No es lo mismo que masturbación donde el objeto sexual puede ser una persona presente una fotografía o una fantasía.
Jactitafilia Excitaciones lingüísticas Excitación producida por el relato de las propias hazañas sexuales.
Latronudia Exhibicionismo Excitación por desnudarse ante el médico, generalmente fingiendo una dolencia.
Knismolagnia Juegos sexuales Excitación sexual producida por las cosquillas.
Lactafilia Partes del cuerpo Excitación por los pechos en periodo de amantamiento.
Lectolagnia Excitaciones lingüísticas La única excitación proviene de la lectura de textos de contenido erótico.
Lygofilia Preferencias Atracción por lugares oscuros o lúgubres.
Macrofilia Preferencia por personas Atracción por personas grandes o rollizas.
Maieusiofilia Preferencia por personas Atracción por mujeres embarazadas (igual que ciesolagnia).
Martimaclia (martymaclia) Exhibicionismo Excitación por ser observado por otras personas durante la relación sexual. Sexo grupal (tríos, orgías sexuales, etc)
Masoquismo (duololagnia) Masoquismo Placer ligado a la propia humillación o sufrimiento físico (cachetadas, latigazos, pellizcos) o moral (humillación). Se diferencia de la algomanía por la presencia del componente erótico.
Matronolagnia Preferencia por personas Excitación sexual provocada sólo por mujeres mucho más mayores.
Melolagnia   Excitación sexual provocada por la música (no necesariamente erótica).
Menstruofilia o menofilia   Atracción sexual por mujeres menstruantes.
Merintofilia Masoquismo Excitación sexual provocada por estar atado.
Microfilia Preferencia por personas Atracción sexual por las personas pequeñas o enanas.
Microgenitalismo Partes del cuerpo Excitación por los penes pequeños.
Misofilia Fetichismo Atracción sexual por la ropa sucia.
Mobicofilia   Excitación producida al abrir o cerrar cajones, armarios etc.
Morfofilia Preferencia por personas Fijación sexual en personas con ciertas características físicas (sólo rubias, sólo gordas etc.); comparar con dismorfofilia.
Moriafilia Excitaciones lingüísticas Excitación provocada por chistes sexuales.
Nafefilia   Excitación por tocar o ser tocado.
Narratofilia Excitaciones lingüísticas Excitación sexual sólo al escuchar narraciones eróticas.
Necrofilia Fetichismo Atracción sexual por los cadáveres.
Nepirastia Preferencia por personas Excitación proveniente de tener alzado a un bebé.
Ninfofilia Preferencia por personas Excitación sexual de un adulto por una adolescente.
Nosolagnia Sadismo Excitación proveniente de saber que la pareja tiene una enfermedad terminal.
Oclofilia (ochlofilia) Exhibicionismo La excitación ante una multitud de personas reunidas.
Odaxelagnia Masoquismo Excitación al morder o ser mordido por la pareja.
Odofilia   Excitación producida por los viajes.
Ofidiofilia Bestialismo Excitación provocada por serpientes.
Omolagnia Excitaciones visuales Excitación provocada por la desnudez.
Olfactofilia Excitaciones olfativas Excitación debida al olor de la transpiración, especialmente de los genitales.
Ozolagnia Excitaciones olfativas Excitación sexual por olores fuertes.
Partenofilia Preferencia por personas Excitación sexual por las vírgenes.
Pediofilia Fetichismo Atracción sexual por las muñecas.
Pedofilia Preferencia por personas Atracción hacia personas menores de edad.
Picacismo   Excitación sexual al introducir alimentos en alguna de las cavidades del cuerpo con el fin de que la pareja los recupere con la boca.
Pigmalionismo, agalmatofilia, galateísmo o monumentofilia Fetichismo Atracción sexual por estatuas o maniquíes desnudos.
Pigofilia Excitaciones Excitación por el contacto con las nalgas.
Pigotripsis Excitaciones Excitación por rozar o masajear las nalgas.
Podofilia o podolatria Fetichismo Excitación por pies humanos. Es uno de los fetichismos más comunes en los varones. La excitación se produce al acariciar, besar, chupar, lamer, oler, tocar o ver los pies de otra persona.
Politerofilia Prácticas sexuales Necesidad de tener una serie de parejas sexuales consecutivas antes de conseguir el orgasmo.
Poncefilia Prácticas sexuales Atraccion y exitacion con el tan solo hecho de mirar hombres de raza negra.
Psicrofilia Excitaciones Excitación debida al frío o a ver a personas con frío.
Pubefilia o ginelofilia Partes del cuerpo Excitación producida al contemplar vello púbico.
Pungofilia Masoquismo Necesidad de ser pinchado con el fin de obtener placer sexual.
Quinunolagnia   Excitación sexual por ponerse en situaciones de peligro.
Rabdofilia Masoquismo Excitación al ser flagelado.
Renifleurismo Excitaciones olfativas Excitación debida al olor de la orina.
Retifismo Fetichismo Fetiche por los zapatos.
Sadismo Sadismo Experimentar placer erótico al provocar dolor físico o humillación en la pareja. Se diferencia de la algolagnia por la presencia del componente erótico.
Salirofilia Fetichismo Excitación al ingerir la saliva de la pareja.
Saliromanía Fetichismo Ensuciar o dañar la ropa de la pareja.
Somnofilia Prácticas sexuales Tener relaciones sexuales con una persona desconocida dormida.
Sotofilia Prácticas sexuales Excitación al tener relaciones sexuales con caballos.
Sudorofilia Excitaciones Atracción por el sudor de la pareja.
Tafefilia Masoquismo Excitación proveniente de ser enterrado vivo.
Tlipsosis (thlipsosis) Masoquismo Excitación proveniente de los pellizcos.
Toucherismo Preferencias por personas La atracción sólo se produce al tocar personas desconocidas.
Tricofilia Partes del cuerpo Excitación por el cabello humano. Deriva en varias parafilias según color, cantidad, largura del cabello, estilo, peinados determinados... Masturbación utilizando el cabello de otra persona. Excitación por ver el acicalamiento del cabello (peinado, corte, etc.)
Tripsofilia (tripsolagnia) Partes del cuerpo Excitación por ser masajeado o por hacerse lavar el cabello.
Troilismo (triolismo)   Relaciones sexuales con más de una persona, o bien, en presencia de más de una persona. Obtención de satisfacción sexual mediante el intercambio del cónyuge (intercambio de pareja).
Urofilia (urolagnia, ondinismo)   Excitación exclusivamente con el uso de la orina durante en la práctica sexual (lluvia dorada).
Vampirismo Masoquismo Excitación sexual proveniente de la extracción de sangre.
Zoofilia Bestialismo

Atracción sexual hacia animales.

La dispareunia o coitalgia es la relación sexual dolorosa tanto en mujeres como en hombres. Abarcan desde la irritación vaginal postcoital hasta un profundo dolor. Se define como dolor o molestia antes, después o durante la relación sexual.

La dispareunia masculina es mucho menos habitual que la femenina, que alcanza, según algunos autores hasta el 4% de la población; no obstante, pese a su baja prevalencia en los hombres no puede considerarse un trastorno únicamente femenino.

Dispareunia masculina

En la mayoría de los casos se refiere a dolor en la eyaculación. Por lo general se debe a infecciones en la uretra o en las vesículas seminales, en la glándula prostática o en la vejiga urinaria, si bien también por fimosis. También puede causarla el contacto con el DIU o con algunos espermicidas. En los hombres son menos habituales las causas sicológicas, como la educación inadecuada o la ansiedad por la relación.

Dispareunia femenina 

La dispareunia femenina a menudo aparece asociada a problemas de vaginismo, no quedando claro cuál es la causa y cuál el efecto. El dolor en las mujeres puede implicar ardor, quemadura, contracción o dolor cortante, que puede localizarse en la parte interior o exterior de la vagina, en la región pélvica o en el abdomen.

Si bien la mayoría de las mujeres han experimentado dolor en alguna ocasión durante sus actividades sexuales, para considerarse trastorno ha de presentarse de forma crónica.

Las causas pueden ser de origen orgánico: agentes infecciosos, enfermedades genito-urinarias, irritaciones por el material de los anticonceptivos de barrera (preservativos, diafragma, dispositivo intrauterino -DIU-, espermicidas) y, en la tercera edad, vaginitis senil.

También pueden darse causas de origen psicológico: la pérdida de interés por el compañero, que puede originar una inadecuada lubricación vaginal, o la falta de excitación en el momento de la penetración, educación inadecuada o ansiedad.

 


 

Este documento se encuentra bajo Licencia de documentación libre de GNU y se ha extraído del enlace:  http://es.wikipedia.org/wiki/Dispareunia

↓↓↓↓↓↓Descargar↓↓↓↓↓↓