La bulimia o bulimia nerviosa (hambre en exceso) es un trastorno mental relacionado con la comida. La palabra "bulimia" proviene del latín būlīmia, que esto a su vez proviene del griego βουλῑμια (boulīmia), que a su vez se compone de βους (bous), buey + λῑμος (līmos), hambre.[1]

Su característica esencial consiste en que la persona sufre episodios de atracones compulsivos, seguidos de un gran sentimiento de culpabilidad y sensación de pérdida de control. Suele alternarse con episodios de ayuno o de muy poca ingesta de alimentos, pero al poco tiempo vuelven a sufrir episodios de ingestas compulsivas.[2]

Un atracón consiste en ingerir en un tiempo inferior a dos horas una cantidad de comida muy superior a la que la mayoría de individuos comerían.

A pesar de que el tipo de comida que se consume en los atracones puede ser variada, generalmente se trata de dulces y alimentos de alto contenido calórico (como helados, pasteles o chocolate). Los individuos con este trastorno se sienten muy avergonzados de su conducta e intentan ocultar los síntomas. Los atracones se realizan a escondidas o lo más disimuladamente posible. Los episodios suelen planearse con anterioridad y se caracterizan (aunque no siempre) por una rápida ingesta de alimento.

Otra característica esencial de este trastorno la constituyen las conductas compensatorias inapropiadas para evitar la ganancia de peso. Muchos individuos usan diferentes medios para intentar compensar los atracones: el más habitual es la provocación del vómito. Este método de purga (patrones cíclicos de ingestión excesiva de alimentos y purgas) lo emplean el 80-90 por ciento de los sujetos que acuden a centros clínicos para recibir tratamiento. Los efectos inmediatos de vomitar consisten en la desaparición inmediata del malestar físico y la disminución del miedo a ganar peso. Otras conductas de purga son: el uso excesivo de laxantes y de diuréticos, enemas, realización de ejercicio físico muy intenso y ayuno.[3]

Criterios diagnósticos sobre la bulimia 

Tanto el DSM-IV como el CIE-10 coinciden en que, para poder diagnosticar la bulimia nerviosa, los atracones y las conductas compensatorias inapropiadas han de tener lugar al menos 2 veces por semana durante tres meses.[4] [5]

Tipos de bulimia 

En función del tipo de purga que utilizan para compensar el atracón, tenemos:

  • Tipo no purgativo: en el 6 ó 8 por ciento de los casos de bulimia se llevan a cabo otras conductas compensatorias, como el ejercicio físico intenso o no se hace nada o se hace mucho ayuno; es un método menos efectivo para contrarrestar y deshacerse de las calorías. El tipo no purgativo se da solo en, aproximadamente, el 6%-8% de los casos de bulimia, ya que es un método menos efectivo de eliminar del organismo un número tan elevado de calorías. Este tipo de bulimia suele presentarse también en quienes presentan el tipo purgativo, pero es una forma secundaria de control del peso.[7]

Psicopatología de la bulimia 

Se recomienda analizar el entorno social de aquellas personas que tienen este problema: familia, amigos, etc. En algunos casos, la familia es el principal factor problema por falta de comunicación, y la persona hace lo imposible por no ser invisible ante la sociedad. La razón de estas acciones es que las personas con este tipo de problema de salud se sienten rechazadas por el mundo, sienten que su cuerpo y la imagen que de él tienen los demás es negativa, y no suelen estar conscientes de que están haciendo un daño irreparable a su salud, pues produce falta de sueño, fatiga, mal humor por lo general y en ocasiones una gran pérdida de peso (no obstante, son muchas las personas que padecen bulimia que mantienen un peso normal o un ligero sobrepeso). Suelen sentirse muy incomprendidas y rechazadas, al sentir que no encajan en una sociedad cuyos valores están centrados más en la apariencia física. Esta ideología las hace pensar que solamente la delgadez y el atractivo triunfarán en la sociedad (tanto en los grupos pequeños más cercanos, como la familia, como en escenarios más grandes y más lejanos, como el trabajo y la escuela). La bulimia suele presentarse junto con un fuerte sentimiento de inseguridad y con problemas graves en la autoestima, en relación directa con el peso o con la imagen corporal (autoimagen).[8] [9] [10] [11] [12]

Es frecuente que las personas con bulimia provengan de familias disfuncionales. Muchas de estas personas presentan incluso alexitimia, es decir, la incapacidad de experimentar y expresar las emociones de manera consciente.[12]

Población en riesgo

La población en riesgo está formada sobre todo por mujeres de raza blanca y clase media o alta en países industrializados como los Estados Unidos, América Latina en general, España, Canadá, Australia, Japón, Nueva Zelanda, México y Sudáfrica.[13] [14]

La bulimia nerviosa se inicia generalmente en la adolescencia o al principio de la vida adulta; generalmente en las mujeres (de cada 10 personas que sufren de bulimia 1 de esas es un hombre). Los atracones suelen empezar después o durante un periodo de régimen dietético.[15]

Pronóstico 

Los trastornos en la alimentación presentan una de las tasas de mortalidad más altas dentro del grupo de los trastornos mentales[cita requerida]. Se sabe relativamente poco acerca de los efectos o consecuencias a largo plazo de la bulimia. Las investigaciones más recientes sugieren que el pronóstico es diverso. La bulimia puede presentarse como un padecimiento a largo plazo, fluctuante durante muchos años, o bien como un problema de salud episódico, precipitándose en función de los eventos y crisis de la vida de quien la padece. A corto plazo, algunos informes médicos sugieren que hay una mejoría del 50 por ciento en el comportamiento (en los atracones y en las purgas) en aquellos pacientes que pueden comprometerse con un tratamiento. Aún no han podido identificarse factores consistentes que permitan predecir el resultado del tratamiento. Sin embargo, la gravedad de las secuelas de las purgas puede ser un indicador importante del pronóstico; los desequilibrios electrolíticos, la esofagitis y la hiperamilasemia reflejan el hecho de que las purgas fueron más severas, y quizá generarán un pronóstico más desalentador.[16] En casos graves, la persona puede fallecer como consecuencia de un atracón muy severo, o incluso puede suicidarse.[17] En muchas ocasiones el enfermo presenta síntomas como ansiedad y suele ingerir ansiolíticos excesivamente para revertir el síntoma.

Efectos directos y secundarios

  • Aspiración (paso del contenido gástrico al árbol bronquial)
  • Rotura esofágica o gástrica
  • Neumomediastino (entrada de aire al interior de la cavidad toráxica)
  • Hipopotasemia (niveles bajos de potasio en la sangre).
  • Arritmia cardíaca
  • Ansiedad o compulsión por comer
  • Vómitos
  • Abuso en el consumo de medicamentos laxantes y diuréticos
  • Seguimiento de regímenes dietéticos diversas
  • Deshidratación
  • Alteraciones menstruales y amenorrea
  • Incremento y reducción bruscos de peso
  • Aumento en la frecuencia de caries dentales
  • Pérdida del esmalte dental
  • Aumento del tamaño de las glándulas salivales e infección de estas .
  • Perdida de cabello
  • Desestabilidad en el peso
  • Depresión
  • Geridas de la mucosa bucal
  • Alteraciones del esmalte dentario

Tratamiento

El tratamiento resulta más eficaz en las primeras fases del desarrollo de este trastorno pero, dado que la bulimia suele esconderse fácilmente, el diagnóstico y el tratamiento suelen presentarse sólo hasta que este problema ya se ha convertido en un ingrediente permanente en la vida del paciente.

En el pasado, las personas con bulimia eran hospitalizadas con objeto de poner fin al patrón de atracones y purgas, y se le daba de alta en cuanto los síntomas habían desaparecido. Pero este procedimiento ya no es frecuente hoy en día, dado que de esa manera sólo se ponía atención a lo más superficial del problema y, poco después, cuando los síntomas volvían, lo hacían con una intensidad mucho mayor.

Varios centros de tratamiento en instituciones (internamiento) ofrecen apoyo a largo plazo, consejería e interrupción de los síntomas. La forma más común de tratamiento actualmente incluye terapia, que suele ser terapia de grupo psicoterapia o terapia cognitivo-conductual. Las personas con anorexia o con bulimia suelen recibir el mismo tipo de tratamiento y formar parte de los mismos grupos de tratamiento. Esto se debe a que en muchos casos los pacientes padecen de ambos padecimientos, de manera simultánea. Algunos denominan a este fenómeno "intercambio de síntomas". Estas formas de terapia se centran tanto en los síntomas que llevan al individuo a presentar estos comportamientos como en los síntomas relacionados con la alimentación. Junto con la terapia, muchos psiquiatras recetan antidepresivos o antipsicóticos. Los antidepresivos se presentan en diferentes formas, y el que ha mostrado resultados más prometedores es la fluoxetina o Prozac. En un estudio que se realizó con un grupo de 382 personas con bulimia, aquellos que recibieron entre 20 y 60 mg de Prozac presentaron una reducción en sus síntomas de entre el 45 y el 67 por ciento, respectivamente. Es posible que otros muchos medicamentos funcionen, pero hasta ahora el Prozac ha mostrado los resultados más positivos.

Los antipsicóticos se utilizan, aquí, en dosis menores que las que se aplican a los casos con esquizofrenia. Con un trastorno de la alimentación, el paciente percibe la realidad de otra manera y tiene grandes dificultades para comprender qué significa comer en condiciones "normales". Desafortunadamente, dado que este trastorno apareció incluido en la el Manual de diagnóstico y estadística de trastornos mentales (DSM), aún no se sabe cuáles serán los resultados a largo plazo de los tratamientos que han venido aplicándose a muchos pacientes con este problema. Por lo pronto, las investigaciones más recientes indican que un 30 por ciento de los pacientes recaen rápidamente, mientras que el 40 por ciento presentan síntomas crónicos.

La prontitud del tratamiento es uno de los factores más importantes para dar un pronóstico. Aquellas personas que lo reciban en las primeras fases del trastorno tendrán una recuperación más altas y más permanente.

La doctora Sabine Naessén, que trabaja en el Instituto Karolinska, descubrió que algunas mujeres con este padecimiento tienen también un desequilibrio hormonal que consiste en la sobreproducción de testosterona (la hormona que, aunque también está presente en el cuerpo femenino, predomina en el organismo de todo varón), y que, para tratarlas, el uso de una píldora anticonceptiva que contiene estrógenos da como resultado la reducción de los síntomas de la bulimia.[18] Por supuesto, hacen falta más estudios para determinar la eficacia de este tipo de tratamiento. Solo es posible recuperarse de esta enfermedad si la persona en cuestión toma la decisión de luchar y cambiar (se trata de una enfermedad mental).

Bibliografía 

  1. Bulimia nervosa - Definition, Description, Causes and symptoms, Demographics, Diagnosis, Treatments, Prognosis, Prevention
  2. bulimia - Definitions from Dictionary.com
  3. http://www.psych.org/public_info/eatingdisorders52201.cfm
  4. Abnormal Psychology An Integrative Approach - First Canadian edition. By D.H. Barlow, V.M.Durand, and S.H. Stewart
  5. http://en.wikipedia.org/wiki/Diagnostic_and_Statistical_Manual_of_Mental_Disorders
  6. Durand, Mark, Barlow, David. "Essentials of Abnormal Psychology - Fourth Ed." Thomson Wadsworth, CA 2006, ISBN 0-534-60575-3
  7. Durand, Mark, Barlow, David. "Essentials of Abnormal Psychology - Fourth Ed." Thomson Wadsworth, CA 2006, ISBN 0-534-60575-3
  8. Assessment and Treatment of Bulimia Nervosa - June 1998 - American Academy of Family Physicians
  9. http://www.edauk.com/sub_what_is_bulimia.htm
  10. BBC - Health - Conditions - Eating disorders
  11. Durand, Mark, Barlow, David (2006). Essentials of Abnormal Psychology, Fourth Edition, Wadsworth, CA: Thomson.
  12. a b Kriz, Kerri-Lynn Murphy (May 2002). The Efficacy of Overeaters Anonymous in Fostering Abstinence in Binge-Easting Disorder and Bulimia Nervosa. Virginia Polytechnic Institute and State University.
  13. Bulimia Nervosa
  14. Bulimia May Result from Hormonal Imbalance - Startpage - ki.se
  15. Bulimia
  16. Raj K Kalapatapu (12 de Agosto). eMedicine: Bulimia, sección Pronóstico (en inglés). Consultado el 25 de agosto de 2008.
  17. Eating Disorders Coaltion for Research, Policy & Action - Statistics
  18. Bulimia May Result from Hormonal Imbalance - Startpage - ki.se


 
Este documento se encuentra bajo Licencia de documentación libre de GNU y se ha extraído del enlace:  http://es.wikipedia.org/wiki/Bulimia

El término anorexia proviene del griego a-/an- (negación) + orégo (tender, apetecer). Consiste en un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo y lleva a un estado de inanición.

Anorexia nerviosa

La anorexia nerviosa es un trastorno alimenticio que amenaza la vida y está caracterizada por la privación de comer y por la pérdida excesiva de peso. El trastorno se diagnostica estableciendo la relación entre, fundamentalmente, dos parámetros esenciales: el análisis comportamental del sujeto frente a la comida y el peso (rituales, pensamientos, etc) y por la determinación de su IMC(a partir del 18,5-19% de índice de masa corporal se considera bajo peso). La pérdida de peso extrema en las personas con anorexia nerviosa puede conducir a problemas de salud e incluso a la muerte.

El término anorexia significa literalmente "pérdida del apetito", sin embargo, esta definición es engañosa ya que las personas con anorexia nerviosa con frecuencia tienen hambre, sin embargo, rechazan la comida. Las personas con anorexia nerviosa tienen intensos temores a engordar y se ven a sí mismos 'gordos' incluso cuando están muy delgados. Estos individuos pueden tratar de corregir esta imperfección limitando la ingestión de comida de manera estricta y haciendo excesivo ejercicio con la finalidad de perder peso.

Diagnóstico y síntomas

Los criterios más comúnmente usados para diagnosticar la anorexia son el Diagnóstico de la Asociación Americana de Psiquiatría y el Manual Estadístico de Desordenes Mentales (DSM-IV-TR) y la Organización Internacional Mundial de la Salud- Clasificación estadística de desórdenes y otros problemas de salud (ICD).

Aunque las pruebas biológicas contribuyen a determinar la anorexia, el diagnóstico está basado en una combinación de comportamiento, creencias y experiencias conocidas, y características físicas del paciente. Por lo general, entre los profesionales involucrados en el diagnóstico de la anorexia nerviosa están los psicólogos clínicos, psiquiatras y otros médicos calificados. Vale la pena aclarar que el criterio de diagnóstico se hizo para asistir a los médicos y no pretende ser la fiel representación de lo que una persona que padece de anorexia siente o experimenta durante la enfermedad.

Una persona que padece de anorexia nerviosa, muestra los siguientes síntomas según DSM-IV-TR:

Se rehúsa a mantener el peso corporal a un nivel medio o por encima del peso normal equivalente a su edad y altura (ejemplo: pérdida de peso, menor al 85% del peso corporal esperado o fracaso para ganar peso durante el período de crecimiento, peso corporal menor al 85% de lo esperado) Miedo intenso a engordar o volverse obeso(a) Distorsión en la forma en la que se percibe la forma o el peso del cuerpo Autoevaluación constante con la presencia excesiva de pensamientos referentes al peso o la forma corporal o negar que se tiene un peso corporal bajo. En mujeres con períodos menstruales que no han pasado a la etapa de la menopausia, la ausencia de al menos tres ciclos menstruales consecutivos (amenorrea). Otros desórdenes alimenticios relacionados

Además, la DSM-IV-TR específica dos subtipos de anorexia:

Tipo restrictivo: durante el episodio actual de la anorexia nerviosa, la persona no está comprometida firmemente con un régimen alimenticio o un comportamiento purgativo, esto es, inducción al vomito, ejercicio excesivo o el abuso de laxantes, diuréticos o enemas. Tipo purgativo/compulsivo: durante el episodio de la anorexia nerviosa, la persona se ha comprometido firmemente a una dieta rigurosa o a un comportamiento purgativo, esto es, inducción al vomito, ejercicio excesivo o el abuso de laxantes, diuréticos o enemas.

El criterio ICD-10 es similar, pero específicamente añade:

Las formas en las que los individuos se podrían inducir a una pérdida de peso o mantener un peso corporal bajo (evitar comidas grasosas, vomito auto-inducido, purgarse, uso excesivo de supresores del apetito o diuréticos). Ciertas características psicológicas incluyendo el "un desorden endocrino generalizado que involucra el axial del hipotálamo-pituitaria-gonadal que se manifiesta en las mujeres como amenorrea y en los hombres con una pérdida en la potencia y el interés sexual. Igualmente se perciben niveles elevados de las hormonas de crecimiento, niveles de cortisol elevados, cambios en el metabolismo periférico de la hormona tiroidea y anormalidades de la secreción de la insulina". Si el episodio se da antes de la pubertad, el desarrollo normal se retrasa o se contiene.

Presentación

Existen un gran número de características que aunque no necesariamente sirven como diagnóstico para la anorexia, se ha podido comprobar que son características comunes, pero no exclusivas en aquellos que padecen de un desorden alimenticio.

Físico 

La anorexia nerviosa puede poner en riesgo varios de los órganos corporales y recursos fisiológicos, particularmente en la estructura y función del corazón y del sistema cardiovascular dando como resultado un ritmo cardíaco bajo (bradicardia) y la elongación del intervalo QT mencionado anteriormente. Por lo general, las personas que padecen de anorexia poseen un balance de electrolitos distorsionado, en particular, niveles bajos de fosfato asociados a la falla cardiaca, debilidad muscular, disfunción inmunológica y muerte. Aquellas personas que desarrollan anorexia antes de la adultez podrían sufrir de una atrofia en el crecimiento y, consecuentemente, de niveles bajos de las hormonas esenciales (incluyendo las hormonas sexuales) y de niveles crónicamente altos de cortisol. La osteoporosis también está asociada con la anorexia, en 38 de los 505 casos ya que la desnutrición conlleva a un retardo en el crecimiento de la estructura ósea y una baja densidad mineral de los huesos. La anorexia no perjudica por igual a los que la padecen. De hecho, existen pruebas que sugieren que los resultados de la enfermedad en adolescentes podrían diferir de aquellos desarrollados en adultos.

Los cambios en la estructura y función cerebral se constituyen como señales prematuras de esta condición. La ampliación de los ventrículos del cerebro se cree está asociada con la inanición, y su reversión es parcial aún cuando se retoma un peso corporal considerado como normal. La anorexia también está asociada con la reducción del flujo sanguíneo en los lóbulos temporales, y aunque este hallazgo no está correlacionado con el peso, es posible que se vuelva una condición de riesgo más que un efecto de la inanición.

Entre otros efectos por inanición, se encuentran los siguientes:

  • Pérdida excesiva de peso
  • El índice de masa corporal es menor a 17.5 en los adultos, o el 85% del peso esperado para los niños
  • Atrofia en el crecimiento
  • Desorden endocrino que conlleva a la interrupción del ciclo menstrual (amenorrea)
  • Reducción del libido, impotencia en los hombres
  • Síntomas de inanición tales como reducción del metabolismo, ritmo cardíaco lento (bradicardia), hipotensión, hipotermia y anemia
  • Anormalidad en los niveles corporales de minerales y electrolitos
  • Pérdida del cabello
  • Crecimiento de vellos delgados en todo el cuerpo
  • Temperatura corporal baja, se siente frío constantemente
  • Deficiencia de zinc
  • Reducción de las plaquetas
  • Disminución en la función del sistema inmunológico
  • Aspecto pálido y ojos hundidos
  • Huesos y coyunturas estridentes
  • Hinchazón de ojos y tobillos por recolección de fluidos
  • Caries
  • Estreñimiento
  • Piel seca
  • Labios secos y quebradizos
  • Baja circulación que conlleva a calambres y extremidades cárdenas
  • En casos de pérdida excesiva de peso existe la posibilidad de que los nervios se *deterioren causando dificultad en la movilidad de los pies.
  • Dolores de cabeza
  • Uñas de las manos frágiles
  • Bruxamiento constante

Interpersonal y social

  • Distanciamiento de viejas amistades u otras relaciones con compañeros
  • Deterioro en las relaciones familiares
  • Carencia de la necesidades básicas tales como comer y dormir

Comportamiento

  • Actividad física excesiva, restricción de la comida
  • Reserva frente al comportamiento alimenticio y ejercicio físico
  • Desmayos
  • Auto-destrucción, abuso de sustancias o intento de suicidio
  • Agresivo cuando se le obliga a comer alimentos "prohibidos"

Temas de diagnóstico y controversias 

Con frecuencia, diferenciar los diagnósticos de la anorexia nerviosa, bulimia nerviosa y otros desórdenes alimenticios no especificados (EDNOS) es difícil de hacer en la práctica, pues existen síntomas comunes entre los pacientes diagnosticados con estos trastornos. Además, un aparente cambio en el comportamiento o actitud general de un paciente (como por ejemplo con el sentimiento de "control" sobre cualquier comportamiento de atracón) determinaría un diagnóstico que va de anorexia de tipo purgativo/compulsivo a bulimia nerviosa. No es inusual para una persona con un desorden alimenticio moverse de un diagnóstico a otro a medida que sus creencias y comportamientos cambian con el tiempo.


También, es importante agregar que un individuo podría sufrir de un trastorno alimenticio que amenaza con su vida y su salud (por ejemplo, anorexia nerviosa sub-clínica o EDNOS) aún cuando se percibe tan sólo un síntoma. Por ejemplo, un número significativo de pacientes diagnosticados con EDNOS cumplen con todos los criterios del diagnóstico de la anorexia nerviosa, pero carecen de los tres períodos menstruales consecutivos que se necesitan para el diagnóstico de anorexia.


Literatas feministas tales como Susie Orbach y Naomi Wolf han criticado la calificación que se le ha dado al problema de la dieta y pérdida de peso excesiva como una condición exclusiva entre las mujeres afectadas más que como un problema en la sociedad, en la que se impone el irracional concepto de la delgadez extrema como una medida de la belleza femenina.

Causales y factores que contribuyen con el desarrollo del trastorno 

Es evidente que no existe una única causa de la anorexia, y que ésta se origina de una mezcla de factores sociales, psicológicos y biológicos. Recientes investigaciones sobre el asunto se han centrado en dar explicación a los factores existentes y a las nuevas causas emergentes. Sin embargo, aún se debate la manera cómo cada una de esas conocidas causas contribuye al desarrollo de la anorexia, especialmente, la evidente presión de los medios sobre la delgadez de las mujeres.

Consecuencias 

La causa exacta de la anorexia nerviosa no es conocida pero las investigaciones sugieren que una combinación de ciertos rasgos de la personalidad, patrones emocionales y de pensamientos, así como factores biológicos y ambientales.

Las personas con anorexia nerviosa, con frecuencia, usan la comida como una manera de ganar un sentido de control cuando otras áreas de sus vidas están bajo mucho estrés o cuando se sienten abrumados. Los sentimientos de incompetencia, baja auto estima, ansiedad, rabia o soledad también podrían contribuir al desarrollo de este desorden. Adicionalmente, las personas con desórdenes alimenticios podrían tener relaciones problemáticas o tener una historia de haber sufrido burlas respecto a su tamaño o peso. La presión de los amigos y una sociedad que identifica la esbeltez y la apariencia física con la belleza también puede tener un impacto en el desarrollo de la anorexia nerviosa.

Los desórdenes alimentarios también podrían tener causas físicas. Los cambios en las hormonas que controlan la manera como el cuerpo y la mente mantienen el humor, el apetito, los pensamientos y la memoria, también podrían fomentarlos. El hecho de que la anorexia nerviosa tienda a correr en las familias también sugiere que la susceptibilidad a este desorden podría ser heredada.

Síntomas 

Hay diversas clases de síntomas posibles: síntomas de comportamiento, síntomas físicos y síntomas mentales.

  • Síntomas de comportamiento:
  1. Rechazo voluntario de los alimentos con muchas calorías.
  2. Preparación de los alimentos sólo por cocción o a la plancha.
  3. Aumento de la ingesta de líquidos (agua).
  4. Conductas alimentarias extrañas, como cortar los alimentos en pequeños trozos, estrujarlos, lavarlos, esconderlos y tirarlos.
  5. Disminución de las horas de sueño.
  6. Mayor irritabilidad.
  7. Autoagresión
  8. Aumento de la actividad física, para incrementar el gasto energético.
  9. Realización de ejercicio compulsivo.
  10. Uso de laxantes y diuréticos.
  11. Vómitos autoinducidos.
  12. Aislamiento social.
  13. Uso compulsivo de la balanza.
  • Síntomas físicos:
  1. Pérdida notable de peso.
  2. Fatiga.
  3. Piel seca y descamada.
  4. Cabello quebradizo y lanugo (cabellos finos).
  5. Vértigo y dolor de cabeza.
  6. Deshidratación.
  7. Amenorrea (pérdida de la menstruación).
  8. Arritmia y bradicardia.
  9. Hipotermia (pies y manos frías).
  10. Osteoporosis.
  11. Insomnio.
  12. Infertilidad.
  13. Alteraciones dentales.
  14. Estreñimiento.
  15. Edema (retención de agua).
  16. Daños renales y hepáticos.
  17. Hipertrofia parotídea.
  18. Infarto y muerte (casos muy graves).
  • Síntomas emocionales y mentales:
  1. Trastorno severo de la imagen corporal.
  2. Manifiesta negación de las sensaciones de hambre, sed, fatiga y sueño.
  3. Miedo o pánico a subir de peso.
  4. Negación parcial o total de la enfermedad.
  5. Dificultad de concentración y aprendizaje.
  6. Desinterés sexual.
  7. Temor a perder el autocontrol.
  8. Afloramiento de estados depresivos y obsesivos.
  9. Desinterés por las actividades lúdicas y el tiempo libre.

Tipos específicos

  1. Restrictiva: la persona limita severamente la ingestión de alimentos, especialmente aquellos que contienen carbohidratos y grasas
  2. Bulímica (también denominada tipo comer en exceso/ purgante): durante el período de la AN, la persona se embarca regularmente en ciclos de atracones y/o purgas (por ej., vómito autoinducido, laxantes, diuréticos).

Plano social 

En nuestra sociedad se considera "atractiva" a la mujer delgada, lo cual es visible en campañas de publicidad, modelos, actrices, cantantes, etc. Muchas adolescentes, al querer imitar esta imagen de "perfección" comienzan a incursionar en la anorexia, con una esperanza de ser atractivas hacia los demás y pensando que siendo gordas nadie las aceptará.


Recientemente se ha ido eliminando gradualmente de las pasarelas la talla cero para tratar de evitar mas casos de esta enfermedad. En gran cantidad las personas que padecen de anorexia tienen baja autoestima y una mala imagen de si mismos por lo que tratan de mejorar físicamente para ser aceptados.

Referencias 

Bibliografía

  • Brumberg, Joan Jacob. The Appetite as Voice. Food and Culture: A Reader. Ed. Carole Counihan. New York: Routledge, 1997.159-179.
  • Manual de Psicopatología y Psiquiatría, 2ª edición, Dra. Elisa Norma Cortese, Universidad Abierta Interamericana, Argentina, Buenos Aires. 

 
 
Este documento se encuentra bajo Licencia de documentación libre de GNU y se ha extraído del enlace:  http://es.wikipedia.org/wiki/Anorexia_nerviosa

↓↓↓↓↓↓Descargar↓↓↓↓↓↓