Son los síntomas físicos, psíquicos y comportamentales de las personas que padecen anorexia:

Síntomas físicos:

  • IMC menor de 17´5 o pérdida alarmante de peso.
  • Desnutrición, debida a la pérdida de peso.
  • Amenorrea.
  • Estreñimiento.
  • Sequedad de la piel (piel seca y descamada).
  • Dolor abdominal.
  • Intolerancia al frío.
  • Hipotensión (tensión arterial baja).
  • Bradicardia (ritmo cardiaco lento).
  • Hipotermia.
  • Presencia de lanugo (vello fino en el tronco).
  • Uñas y cabello frágil y quebradizo.

Síntomas comportamentales:

  • Negación del hambre y de la enfermedad (consideran su conducta alimentaria normal).
  • Restricción de alimentos que tengan un alto contenido calórico.
  • Eliminación de alimentos mediante purgas o ejercicio físico.
  • Hiperactividad tras la comida.
  • Conducta alimentaria extraña, ritualismos: comer de pie, cortar la comida en trozos muy pequeños, comer con las manos…
  • Aumento del ejercicio físico.
  • Incremento de las horas de estudio y de las actividades supuestamente útiles (esto es debido a la dificultad para concentrarse por malnutrición, obsesionalismo y falta de sueño).
  • Irritabilidad.
  • Pesarse compulsivamente.
  • Evitación de comidas sociales.
  • Aislamiento social (introversión y retraimiento social).
  • Uso de laxantes y diuréticos.
  • Evitación de exposición del cuerpo (se esconden en ropa amplia, visten de negro, evitan lugares como playas y piscinas…).
  • Interés por temas relacionados con la nutrición y el peso.

Síntomas psíquicos (alteraciones cognitivas):

  • Negación de las sensaciones corporales. Tienen dificultad para darse cuenta de estados internos y sentimientos (hambre, ansiedad, tristeza…).
  • Pensamiento dicotómico (“si no me controlo del todo, no me podré controlar en absoluto”).
  • Pensamiento erróneo (“para tener éxito tengo que ser delgada”).
  • Abstracciones selectivas (“solo puedo controlarme a través de la comida”).
  • Generalizaciones excesivas (“cuando comía hidratos de carbono estaba gorda, por tanto debo evitarlos para no estarlo”).
  • Magnificación de posibles consecuencias negativas (“si aumento 1 kilo de peso, no lo podré resistir”).
  • Ideas de autorreferencia (“cuando como me parece que todo el mundo me mira”).
  • Pensamiento supersticioso (“si como un dulce, se convertirá en seguida en grasa en el estómago”).
  • Lectura del pensamiento (“no me gusta que los demás me miren porque sé que me comparan y me juzgan”).
  • Adivinación del porvenir (“nunca tendré novio porque estoy gorda”).

Síntomas psicopatológicos:

  • Perfeccionismo.
  • Alteraciones de sueño.
  • Dificultades de concentración y aprendizaje.
  • Tristeza.
  • Ansiedad.
  • Culpabilidad.

CONSECUENCIAS DE LA ANOREXIA

Muchos enfermos de anorexia nerviosa comienzan con una dieta, realizando un excesivo ejercicio físico… porque su objetivo es perder peso, ya sea restringiendo o purgando. Pero lo que generalmente no piensan o no valoran tanto son los riesgos que se corren con estas prácticas.

Las consecuencias de las mismas estarán en función de la gravedad y duración de trastorno.

Así, destacaríamos como consecuencias físicas de la anorexia:

  • La disminución del ritmo cardíaco (bradicardia), la bajada de tensión arterial (hipotensión) y arritmias pueden provocar un paro cardíaco y causar la muerte.
  • Osteoporosis que implica la posibilidad de fracturas espontáneas, a causa de la disminución del calcio (el hueso se seca y se vuelve frágil).
  • Disminución del gasto energético y de la temperatura del cuerpo que produce sensación de frío.
  • Piel seca, áspera, quebradiza y fría especialmente en manos y pies. Sequedad en la piel y en el pelo. Caída constante del pelo.
  • Aparición del lanugo, vello fino y largo (tipo pelusa) que cubre todo el cuerpo incluida la cara, buscando mantener todo el calor corporal posible.
  • Estreñimiento que puede llegar a requerir el uso de enemas.
  • Amenorrea.
  • Debilidad y pérdida de masa muscular.

La gravedad de la anorexia está demostrada por la tasa de mortalidad, entre un 5% y un 10%.

Referencias bibliográficas:

Abraham, S. y Llewellyn-Jones, D. (2005). Anorexia y bulimia. Madrid: Alianza Editorial.

American Psychiatric Association (2002). DSM-IV-TR. Breviario. Criterios diagnósticos. Barcelona: Masson.

Freire, E. (2007). Culpa. Trastornos de la Conducta Alimentaria, (5), 423-438.

Márquez Guerrero, M. (2005). La pena del espejo. Rasgos lingüísticos propios del discurso de una paciente anoréxica. Trastornos de la Conducta Alimentaria, (1), 1-29.

Márquez Guerrero, M. (2006). La palabra de eco. Rasgos lingüísticos propios del discurso de una paciente bulímica. Trastornos de la Conducta Alimentaria, (3), 208-227.

Toro, J y Vilardell, E. (1987). Anorexia nerviosa. Barcelona: Martínez Roca.

Vera Guerrero, M.N. (1998). El cuerpo, ¿culto o tiranía? Psicothema, 10(1), 111-125.


Extraído de: http://medicablogs.diariomedico.com/reflepsiones/2010/02/13/caracteristicas-clinicas-de-la-anorexia/

Autora: Amelia Catalán Borja

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