El trabajo y nuestra carrera es una parte importante de la vida. Además de proveer ingresos, nos ayuda a lograr nuestras metas personales, construir nuestros grupos sociales y servir a nuestra comunidad. También es una fuente principal de estrés emocional.

Aún el "trabajo de sus sueños" tiene fechas límites estresantes, expectativas de desempeño y otras responsabilidades. Para algunos, el estrés es el motivador que asegura que las cosas se hagan.

Probablemente, todos hemos sentido estrés. A veces es por un momento breve y debido a alguna situación, como estar en un tráfico pesado. Otras veces, es más persistente y complejo como cuando tenemos problemas con nuestras relaciones, algún miembro de la familia está enfermo o debido a la muerte del cónyuge. A veces el estrés nos puede motivar a lograr ciertas tareas.

El manejo del estrés puede resultar complicado y confuso porque existen diferentes tipos de estrés: estrés agudo, estrés agudo episódico y estrés crónico. Cada uno cuenta con sus propias características, síntomas, duración y enfoques de tratamiento. Analicemos cada uno de ellos.

Las conversaciones sobre la caída de los precios de la vivienda, el alza en la deuda de los consumidores y la baja en las ventas, traen preocupaciones sobre la salud de la economía de la nación. Esto ha causado que muchas personas en los Estados Unidos estén sintiendo estrés y ansiedad adicional sobre su futuro financiero.

Los estadounidenses se distinguen por poner gran énfasis en su trabajo y su carrera. Sin embargo, la dedicación no debe confundirse con el trabajo excesivo en detrimento de las relaciones personales y la salud física. Según una encuesta nacional realizada en el 2007 por la Asociación Americana de Psicología (APA), tres cuartas partes de sus participantes consideraron el trabajo como fuente significativa de estrés, mientras que la mitad de éstos indicaron que el estrés afectaba considerablemente su productividad laboral.

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